Sep 07

Ella

Este es el relato con el que gane el concurso de Microrrelatos del Sonorama 2011, publicado en el libro conmemorativo. Para los que lo queríais leer…

“Cada vez que oigo hablar de algo que podríamos denominar triste…” cantaba Enric, al comienzo del concierto de Standstill del inolvidable Sonorama 2008. Mi mirada se dirigió hacía la izquierda, como obligado a mirar. Un par de filas por delante, estaba Ella. Morena, pelo rizado, bajita. Jersey de rallas horizontales, rojas y negras. Vaqueros anchos que dejaban intuir las formas de las piernas. Se dio la vuelta y me miró. Era guapísima. Preciosos ojos verdes que se clavaron en los míos. Mejillas sonrosadas. Una blanca y deslumbrante sonrisa. Durante dos segundos me robó el alma, el corazón y todo mi deseo. Terminó el concierto y desapareció sin la oportunidad de cruzar nuestras miradas una vez más.

“Onde too tien sentíu, Onde soi quien quiero ser” sonaba en la voz de Xel Pereda. Dirigí mi vista igual que antes, hacía la izquierda, un poquito hacía delante. Ella. Me volvió a mirar durante dos segundos. Volvió a desaparecer. Lo mismo en todos los conciertos del fin de semana, Nada Surf, Vetusta Morla, Iván Ferreiro, El Columpio Asesino… aparecía, delante, a la izquierda. Y desaparecía. Jesús Ordovás pinchaba. Seguí el ritual. Girar la cabeza hacía la izquierda, un poco hacia delante. Ella. Beatriz me dijo que se llamaba. Bailamos, hablamos, reímos… y nos besamos. Estaba a punto de amanecer y dejamos el festival para buscar un rincón tranquilo en Aranda donde ver el sol despertar. Nos volvimos a besar. Susurró que una vez que había salido el sol, todo terminaba. Miré al cielo. Dije que no, que eso no podía terminar nunca. Cuando baje la mirada, Ella había desaparecido. Ahora, siempre miro a la izquierda, un poquito hacia delante. ¿Ella?

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