Feb 05

Enofestival 2012

Ayer, asistimos a la primera edición del Enofestival, que se describía como un “Festival de música independiente y cultura enológica”. Bien, primero, como no quiero ponerme demasiado moderno (Inserte aquí sus gafas de pasta), no voy a comentar mucho de la parte de “cultura enológica”, sólo diré que dejaba muchísimo que desear. Eso sí, ver a los pijodernos convirtiendose en señoras, corriendo y arrollando a sus iguales cuando sonaba eso de “Cata de vinos gratis hasta completar aforo” es un espectáculo digno de ver. Aunque si no lo hubiese escuchado, juraría que en lugar de decir “Cata de vinos gratis”, hubiesen dicho “¡¡JUMANJI!!”

Pero vamos a lo interesante, a lo musical. Lo primero de todo, destacar por encima de todo el sonido DE MIERDA durante todos los conciertos. No sé si el técnico tenía un mal día, o dejaron a un pobre becario que no tenía ni idea, pero llegó a niveles absurdos como en el concierto de The New Raemon…

Primero asistimos a unos Tachenko que, como siempre, hicieron una actuación más que correcta, muy animada y divertida. Aunque como ya he dicho, empañada por el mal sonido. Un repaso por sus canciones más recientes con tiempo para alguna más antigua, con poco público pero muy entregado.

Con The New Raemon, el tema del sonido llegó al límite de que no sé le escuchará a Ramón en mitad de “Sucedaneos” lo que cortó bastante el rollo. Lo peor de todo, es que si no es por el público que empezó a gritar que no se escuchaba, el concierto seguía (Que digo yo que el técnico se debió de dar cuenta de que no se escuchaba y perfectamente podría haber dicho “Esperad a que lo solucione para seguir”), pero bueno, quitando este contratiempo, como siempre, Ramón Rodriguez no decepciona. Tocó casi todo de su último disco y un par de temas antiguos. Sinceramente no sé porque la gente se pone tan pesada con que toque temas antiguos, porque el último disco le da mil vueltas a todo lo demás. Cuestión de gustos, supongo.

Con Nacho Vegas… pues bueno, si hay alguien que me siga regularmente ya sabe mi debilidad por él y mi incapacidad de ser objetivo por que me encantan todos sus temas, así que, que decir, que otro concierto más que me emociona y me pone los pelillos como escarpias…

Y como colofón final, The Right Ons. Muchísima menos gente que con Nacho Vegas y Raemon… pues tengo que decir que la gente que se fue es bastante estúpida, porque se marcaron no ya un concierto, si no una fiesta BRUTAL. Un tsunami de energía a base de guitarras que te hacían bailar y saltar. Imposible no moverse con estos chicos que están agotando entradas allá por donde van, aunque el público de este festival no pareciese valorar eso.

Muchas anécdotas y risas, a parte de todo esto, pero eso queda para contarse con unas cañas delante…

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