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Jul 17

Cristales rotos (Escena cinco)

Podéis encontrar el resto de entregas de “Cristales rotos” pinchando en Escena uno, Escena dos, Escena tres, Escena cuatro , Escena cinco y Escena final
dry grass
Sin duda, queremos saber como ha empezado todo. Pero por eso de generar tensión, o simplemente porque el director es un cabrón, aún no nos lo van a mostrar. Lo que nos va a enseñar ahora es el final. Vemos, de nuevo, cristales rotos. Están esparcidos en un césped iluminado por el sol, amarillento y casi seco. En uno de los cristales podemos ver el perfecto reflejo de un edificio, donde se intuyen unas letras que parecen decir “Hospital”. Observamos con incertidumbre como un hilillo de sangre va corriendo entre dos de los cristales. Un caudal constante que va aumentando durante unos segundos. La imagen, a cámara lenta, va recorriendo el río de sangre para llevarnos a su origen. Suena una música de piano que nos evoca una tremenda tristeza. Y vemos que la sangre, sale de una cabeza. Es el cuerpo inerte de nuestro protagonista, bocabajo, tan quieto que no parece humano. La cámara, poco a poco, va volandohaciaa atrás y hacia arriba. Muy, muy lenta, nos muestra la escena general. El cuerpo muerto, rodeado de cristales rotos y un charco de sangre. Se gira la imagen para mostrarnos una ventana rota del hospital, por la que entramos en una lúgubre habitación. Una vez allí, nos lleva al calendario. Cuatro de enero de dos mil cuarenta y ocho. Justo debajo, escrito con sangre reseca en la pared, nos fijamos en una frase. “Siento no haber podido solucionarlo”. La imagen se funde a negro y se detiene la música de piano.

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