Oct 04

Akelarre (II)

Bosque Encantado
Caminaba con la linterna en la mano entre los lúgubres árboles, paralelo a un arroyo casi congelado. Estaba empezando a preocuparme porque el teléfono se había quedado sin cobertura, y en caso de emergencia no podía comunicarme con nadie. Aún así, seguía confiando en mi orientación.

Después de algo más de media hora andando, concluí que lo mejor era sentarme, tranquilizar el incipiente nerviosismo y una vez tranquilo, tratar de orientarme. Me senté en una piedra que encontré en una pequeña explanada por la que estaba pasando. En aquel momento, divisé en los árboles de alrededor una especie de marcas que parecían realizadas con una navaja. Me acerqué a varios de ellos, todos me parecían extraños excepto una cruz invertida.

El miedo se empezó a apoderar de mi. Tenía la sensación de estar atrapado, de que había acabado allí por alguna razón. Mi cerebro me estaba traicionando como alguna otra vez me había pasado. Me derrumbé y empecé a sollozar. Necesitaba salir de allí pero no sabía como ni a donde.

A lo lejos parecían divisarse una especie de antorchas. Me extrañó mucho, pero imaginé que si era gente podía mi oportunidad de salir de allí sin más problemas. Quizá fuese gente de algún campamento o albergue cercano en una excursión nocturna. Fui corriendo hacia ellos y me encontré gritando “Socorro” de repente. Mi expresión debió de ser de terror al ver doce personas con la cara pálida y una siniestra sonrisa, antorchas, atuendos completamente negros y los ojos tapados por la sombra de las capuchas. Sentí un golpe entre el cuello y la cabeza y caí desmayado sin tiempo de decir nada.

2 comentarios

  1. Contundente, como el golpe en la nuca. Auch. ¡Continúa! ^_^
    ¡Un abrazo!

  2. ¡Gracias! A ver si saco tiempo para ir continuándolo 🙂

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