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Jul 21

Erótico

relación de la erótica del hombre y la mujer Hombre Mujer Pareja pintura desnuda desnuda

Toca el piano suavemente con sus dedos, acariciando las costillas de su amante… no no, así no, se dice el escritor. Eso ya se ha dicho muchas veces, no transmite nada, empecemos de nuevo. Algo sobre que están tumbados desnudos y él huele su pelo, pero joder como se dice eso sin que quede pretencioso y escapando de lugares comunes. Nada, imposible, no es una opción.

El sudor de una noche de verano se funde entre el pecho y la espalda de los amantes… joder, no, no es lo que quiero decir, juzga el escritor. No son las palabras. Si dice eso, piensa, la sensación es de algo pegajoso y sucio. Erótico, sí, pero sucio y no es lo que busca. Está intentando escapar del erotísmo grasiento, pero tampoco quiere recurrir al cursi, esto no es para amas de casa que sueñan con escapar de su marido ni para maridos que leen a escondidas pensando que aún son capaces de estar en la cama de una jovencita.

Un relámpago ilumina dos cuerpos despojados de ropa con la respiración sincronizada. Tienen los ojos cerrados pero se leen en braille con la punta de los dedos. Bueno, así mejor, se dice el escritor, me gusta lo de leer en braille los cuerpos, suena a caricias en el pezón sin tener que explicitar nada. Se imagina a un lector ciego que en mitad del texto se encuentra la forma del extremo de un pecho femenino. El libro erótico definitivo, sólo para invidentes. Se reprocha las idas y venidas de su mente, así nunca terminará a tiempo, aunque la fecha límite de entrega de todas sus obras llegue hasta el ataúd.

Para cuando llega el segundo crepitar eléctrico, los amantes se están leyendo los labios. Parece que va por buen camino, reflexiona el escritor. Parece que las letras que poco a poco van saliendo de sus dedos, indican que el ritmo del polvo lo va a marcar la tormenta. Le gusta la idea, pero tiene que escapar de descripciones del orgasmo que indiquen cualquier referencia a “eléctrico”, sería demasiado obvio. El ritmo, la tormenta, y las sensaciones, todas relacionadas con la lectura. Un relato erótico metareferente, quizá así el posible lector pueda sentirse en esa misma cama donde los amantes se leen los labios mientras él lee como lo hacen.

Un trueno indica el momento, el amante se humedece los dedos para pasar las páginas del clítoris. Igual está frase es demasiado clara, medita el escritor. La metáfora es bastante simple y no deja ningún lugar a que el lector interprete que es lo que pasa en esa cama llena de sudor, lágrimas y relámpagos. Puede ser que se haya equivocado con el tema de la lectura y el sexo. Va a terminar sonando muy forzado. Pero entonces ¿Qué? Es incapaz de vomitar otra idea. Sus manos siguen golpeando las teclas pero cada frase le parece peor que la anterior. ¿Pudiera ser referencias a la música que esté sonando? No, imposible, el lector no tiene porqué conocer las canciones que describa ni que es lo que quiere decir.

Una ráfaga de viento golpea la persiana del escritor. Se despierta sobre el teclado. Después de interminables horas, tres párrafos. No le parece salvable ni una palabra. Selecciona todo el texto y presiona la tecla de suprimir. Apaga el ordenador y se dirige a la cama. Fuera hay tormenta, y con el primer relámpago se imagina a los amantes, a su lado. Con el segundo, se convierte en él. Con el tercero tiene la mano en la entrepierna. Sus sueños acabarán empapados de electricidad y letras, con las sábanas pegajosas se dirá que mañana será otro día. Pero no lo será. La página, seguirá en blanco, un blanco tan puro como el que ahora empapa sus sábanas azules.

3 comentarios

  1. XIII

    ¡Muy bueno! El tono del relato, el tema, esa maldita indecisión, esa especie sátira a las trabas que nos ponemos y que no siempre nos ponemos jajaja. Y sobre todo el final, envuelto en el paralelismo de la obsesión de su página en blanco, masturbándose en su impotencia… Genial, sí señor 😀

    1. Santi

      “Masturbándose en su impotencia”, de esa frase se puede sacar otro relato, eh??

      Gracias 🙂

  2. XIII

    Jajajaja ¡Pues dale caña!
    Por cierto, tienes premio en mi blog. Yo sé que estos premios son un coñazo, lo sé, lo sé. No te veas obligado a poner aquí toda la parafernalia jajaja Pero para que veas que me acuerdo de ti y tu blog 😉
    ¡Feliz verano!

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