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Dic 30

Recapitulando

Otro fin de año incierto, una fecha completamente arbitraria, (más aún cuando toda nuestra vida tiende a reiniciarse en verano) y en la que a pesar de acabar siendo un tiempo totalmente continuista, todos acabamos haciendo repaso y propósitos.
Este ha sido posiblemente el año más intenso de mi vida. Más intenso y probablemente el más raro.
New Years Eve 013
He vivido, sin duda, muchas cosas. Quizá hasta demasiadas y, sin embargo, tengo la sensación de haber desperdiciado un poco el tiempo.
A mi alrededor muchos nacimientos, lo que es bastante normal a mi edad. Pero también una muerte inesperada que ha dejado un regusto demasiado amargo, una sensación de injusticia en la vida. Tanto que en mi cabeza aún me cuesta pensar que no le voy a ver nunca más. Es como si mi cabeza me dijese que eso no es posible.
Este año se ha caracterizado, más que por cualquier otra cosa, por ser el año en el que me he hecho viejo de golpe. En los múltiples festivales a los que he asistido ha quedado patente que ya no soy el que era y va siendo hora de aceptarlo de una vez. Mi cuerpo ya no aguanta lo que sea como aguantaba antes, y ahora necesita descanso mucho más a menudo. Emocionalmente también, mi cerebro necesita descansar cuando se satura, pero esto es más difícil de explicar cuando pasa, así que es mejor achacarlo todo a lo físico.
He tenido demasiadas citas fallidas, demasiado ridículo público y me han hecho ghosting, y aunque antes lo negaba, estoy preparado para admitir que es mi culpa. Y ya ha empezado a darme igual, aún con momentos de pensar que estaría muy bien sentirse querido, luego leo sobre teorías del amor romántico y se me pasa. Poco a poco pero se me pasa.
He asistido a más conciertos de los que podía imaginar, y aunque la mayoría han sido sin compañía, esto es posiblemente lo que más feliz me haya hecho a lo largo del año.
He conocido muy poca gente comparado con toda la gente que conocí en 2015.
He pasado más tiempo solo del que podía pensar que quería pasar, he tenido demasiado tiempo para pensar y he pensado demasiado poco. Me he emborrachado demasiadas veces. Y he llegado a la conclusión de que es mejor que no lo haga más porque no me gustan las conexiones que hace mi cerebro estando alcoholizado.
He cambiado de puesto de trabajo, que se suponía iba a ir a mejor, y me ha dejado en la incertidumbre más absoluta para terminar el año.
Hemos tenido que cerrar la editorial en la que tanta ilusión teníamos puesta, y hemos dado la razón a todos esos que nos llamaban locos hace más de un año. He evitado las preguntas sobre el tema porque he visto lo que quería ser y se me ha escapado entre los dedos como arena de playa, y no soy capaz de explicarlo sin sentirme muy vacío. He comprendido que lo de “haz lo que amas” y “trabaja en lo que te gusta” es una auténtica patraña. Trabaja el menor tiempo posible por el mayor dinero posible, mientras más dinero mejor, que es lo que hace falta para vivir. Y luego ya haz lo que te apetezca el resto del tiempo, y si algo de eso que tanto amas te acaba solucionando la vida, pues guay. Perseguir lo sueños esta bonito para ponerlo en una taza, pero ten cuidado porque puedes acabar hecho mierda cuando no lo consigas. Y las consecuencias no son bonitas.
Post nochevieja
He perdido el contacto con mucha gente, como pasa todos los años, y no por estar normalizado es menos triste cuando pienso en ello.
He aprendido mucho. He leído sobre temas que antes me la sudaban, feminismo, clasismo, capacitismo, racismo… y he de decir que mis formas de pensar han cambiado radicalmente. Sobretodo con temas de feminismo, hasta tal punto de tener discusiones muy, muy acaloradas y bastante incómodas para alguien que, como a mi, no le gusta discutir ni un poquito.
Sumando las cosas buenas y restando las malas, al final queda un resultado completamente indiferente. Hace años decía que eso era lo peor que me podía pasar, que prefería estar triste a estar indiferente. Que o alegre o triste, pero que la indiferencia era una mierda. En eso también he cambiado. La indiferencia ya no suena tan mal. Desde luego, es mejor que verse en una montaña rusa continua. Trabajar, tener dinero para tus cosas, echarse unas cervezas e imaginar amores imposibles perdiéndose entre los dedos. Al final, se ve, que no necesito nada más.

Fitter, Happier, More Productive – Radiohead from Kapow on Vimeo.

2 comentarios

1 ping

  1. ÓscarSejas

    Ánimo Santi, yo me llevo un año de conocerte un poco más y de creer que todavía existen personas que creen en algo. En parte gracias a ti, yo también estoy empezando a leer sobre feminismo y pronto lo haré sobre otras cosas que hasta la fecha me han preocupado muy poco.

    Pienso igual que tú en el sentido de que queramos o no, el dinero es lo que hace falta para vivir, y cuanto menos horas puedas pasar en un curro de mierda y más dinero ganes, más tiempo tendrás para dedicarte y mantener lo que te ilusiona.

    Siempre he pensado que este mundo es de los valientes, que algún día, habrá justicia para ellos, y tú lo eres, así te veo yo al menos. Te dejo un abrazo grande.

    Nos seguimos viendo en el camino.

    1. Santi

      ¡Muchas gracias, Óscar!
      Desde luego si algo bueno nos ha traído el perseguir los sueños, ha sido las personas que he conocido por el camino , como tú.

      ¡Un abrazo!

  1. El año que vivimos singularmente – Nihil Omnis Veritas Est

    […] que soy mucho más feliz si no rindo cuentas a nadie más que a mí misma. Me he dado cuenta de que «perseguir lo sueños está bonito para ponerlo en una taza, pero cuidado, porque puedes acabar hec…. Me he dado cuenta de que lo que uno quiere, no siempre es lo que le conviene y viceversa. Me he […]

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