Ago 30

Cafeterías

Pablo espera sentado en la cafetería, mirando su café. Cada vez que se abre la puerta, levanta su mirada y rápido vuelve a enfocar sus ojos al café. Lo remueve una y otra vez hasta que la puerta se vuelve a abrir, momento que repite el gesto de dejar la cucharilla en la taza para mirar hacia la puerta y volver al café. El ciclo se repite varias veces hasta que por la puerta aparece una chica morena de pelo rizado. Pablo sonríe y no vuelve a mirar el café. Ella se acerca.
Wednesday coffe..
—¡Ey Noelia! ¿Qué tal?
—Muy bien – Noelia le devuelve la sonrisa – voy a la barra a pedir y ahora vengo ¿vale?
—¡Sí, claro!
Pablo le sigue con la mirada hasta la barra. Noelia se gira un momento y le guiña un ojo.
En unos minutos Noelia llega a la mesa con otro café.
—Mira, antes de que se me olvide — Noelia rebusca algo en su mochila —sí, aquí están, los apuntes de estadística fotocopiados. ¡Espero que entiendas mi letra!
—Claro que sí, no es peor que la mía.
—Bueno, por si acaso, si no entiendes algo cuando te pongas a leerlos, me llamas.
—¿Segura? ¿Estarás para llamadas la noche antes del examen?

Los dos ríen. Pablo vuelve a remover su café.
—¡Ah! ¡Espera!

Pablo rebusca algo en su mochila también. Saca una caja de un DVD y se lo ofrece a Noelia.
—¿Y esto? — Noelia coje el DVD mirando el título.
—Es “Dolls”. ¿Te acuerdas? Cuando me dijiste que no sabías que el tipo de humor amarillo era director de cine…
—¡Ah sí! Y me dijiste que tenía que ver esta peli si o si ¿verdad? Pues esta noche mismo me la pongo ¿Que voy a hacer si no, estudiar?

Los dos vuelven a reír. Ambos sorben de sus respectivos cafés.
—Por cierto Pablo, quería comentarte una cosa…
—Sí claro, dime, ¿Qué pasa?
—Es que el otro día pasó una cosa… — Noelia sonríe.
—¡Cuéntame! – Pablo remueve de nuevo su café con la cucharilla.
—Ay, es que quería contártelo a ti primero antes de que se entere todo el mundo, bueno, que no sé si habrá algo que contar, pero por ahora… es que estoy muy ilusionada. — La sonrisa de Noelia permanece constante en su cara.
—Bueno venga… que me tienes en ascuas…
—¿Te acuerdas de la fiesta del otro día? ¿La que montaron los de… ambientales era?
—Buah, no me lo recuerdes… como me jodió no poder ir. ¿Estuvo bien?
—Bueno, la fiesta una mierda, lo típico de la barra libre de matarratas asqueroso. Pero…
—¿Entonces? ¿Qué pasó?
—Pues que Luis y yo… nos liamos — la sonrisa de Noelía se hace más amplia.
—Ah… ¿Y… y Luis te gusta entonces?
—Ay, no te había dicho nada porque… creía que no iba a llegar a nada.
—¿Crees que puede llegar a más?
—Hombre, eso espero… la verdad es que luego hemos quedado así que… ¡igual sí!
—Ah vaya… bueno, me alegro mucho por ti.
—¿En serio? No pareces muy contento…
—No, no, no es eso, es que me acabo de acordar, que tengo ahora laboratorio y si no voy el hijo de puta del profesor me la va a liar luego en la evaluación…
—¡Anda ya! Luego le cuentas cualquier milonga y ¡ya está!
—De verdad, tengo que irme corriendo — Pablo se bebe el resto del café de un trago y se levanta.
—Bueno vale, ¡ya te contaré qué tal con Luis y qué tal la peli!
—Sí, sí… claro. Venga, pásalo muy bien con Luis, ya hablaremos.

Pablo coge su mochila y sale de la cafetería de la universidad andando rápido. Noelia se queda mirando el DVD mientras sorbe de su café una vez más. Lo coje y mirá la sinopsis por detrás. Observa bien la portada y lo abre. Al hacerlo, un papel cae sobre la mesa. Noelia levanta una ceja. Es un folio doblado y dentro parece que tiene algo escrito. Los desdobla y empieza a leer lo que parece ser una carta.

“Hola Noelia,
No se muy bien como contarte esto, y como ya sabes que me expreso mejor por escrito que hablando, he preferido hacerlo por este medio… hace tres años que nos conocemos y casi desde el primer día…”

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