Sep 23

Bojack Horseman

Nunca he escrito aquí sobre una serie. La verdad es que si cuando escribo sobre música me siento bastante ignorante, sobre series de TV más aún. Yo sé si algo me gusta o no me gusta, pero para escribir sobre ellas… ya hay muchos sesudos análisis en la red sobre todas ellas.

Pero es que Bojack Horseman ha sobrepasado todos mis límites y necesito escribir sobre ella, aunque sean cosas que ya han dicho otras personas mejor en otras webs.

Bojack Horseman es la primera serie que empecé a ver el mismo día que Netflix estuvo disponible en España. Había leído mucha gente recomendándola y a parte los actores que doblaban a los tres personajes principales no me podían gustar más, William Arnet (que interpreta a mi personaje preferido de Arrested Development) pone la voz a Bojack, Allison Brie es la voz de Diane (soy un adicto a Community donde interpreta a Annie) y el gran Aaron Paul (de Breaking Bad, no hay más que decir) poniendo voz a Todd.

No hizo falta mucho para hacerme adicto a la serie. Aún recuerdo no poder parar de reír con Seal McBeal The Navy Seal en el primer capítulo. Aquello pintaba a una serie de humor que iba a hacer que me partiera el ojete con cada capítulo. Que equivocado estaba. El humor es solo una excusa. Poco a poco la serie iba tratando temas peliagudos. La revelación vino (no trato de ser original, seguro que todos la tuvimos en aquel capítulo) cuando de repente y sin previo aviso se empezó a tratar el tema del veganismo. Lo tratan como todo lo que trata esta serie, si quieres quedarte solo con los chistes, te puedes quedar y aún así disfrutar de la serie. Pero si vas un poco más allá, en ese capítulo sería la primera vez que esta serie te mira a los ojos para decirte cosas que no quieres escuchar.

Feminismo, racismo, relaciones tóxicas, problemas mentales, diversidad sexual (y asexual), amor, familias disfuncionales, política, drogas… a parte de hacer capítulos bastante atrevidos con mucho peligro de que no funcionen y que terminan funcionando como un reloj. Como el capítulo del mundo marino, o el muy aclamado sexto capítulo de la última temporada. No digo más porque no quiero meter spoilers.

Quizá por mi momento personal, o quizá porque han sabido hacer las cosas de una manera redonda, esta quinta temporada me ha parecido la mejor porque cada capítulo me ha roto un poco por dentro y a la vez me ha reconfortado como ningún otro producto audiovisual había hecho hasta ahora. Especialmente el anteriormente aludido sexto capítulo, el segundo, con el que tuve que parar antes de ver otro, o el onceavo que te da un puñetazo en la cara.

No sé muy bien porqué esta serie consigue hacer todo esto, supongo que es quizá porque estamos acostumbrados a ver series donde todo acaba bien y al final sabes que unos personajes son buenos o malos y en Bojack Horseman todo es más real, todo está lleno de grises. Bueno excepto quizá Todd, Todd es un amor siempre.

En resumen, si no habéis visto esta serie y en algún momento os habéis fiado de alguna recomendación mía, dejad lo que estés haciendo y poneros a verla.

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