Oct 08

El Bizkocho Flácido de Proust

Un largo paseo de nuevo te hace recorrer la biblioteca músical. Llevas ya mucho rato escuchando moderneces y canciones cortavenas. Te decides a cambiar de estilo y vas a esa lista que hiciste una vez con canciones de tu época adolescente. Le das a reproducir y…


Sometimes I cannot take this place
Sometimes it’s my life I can’t taste
Sometimes I cannot feel my face
You’ll never see me fall from grace

Hay un canal nuevo en la televisión. Lo encuentras zapeando mientras meriendas antes de ponerte a estudiar. Debe de ser de la parabólica porque parece un canal alemán, se llama VIVA y están poniendo videoclips. Te alegras porque es una buena forma de conocer nueva música. Ves un vídeo de unos tal Korn. Por alguna razón aquello te atrapa y no lo sabes, pero durante unos años, no te dejará escapar.


Everything you say to me
Takes me one step closer to the edge
And I’m about to break
I need a little room to breathe
‘Cause I’m one step closer to the edge
And I’m about to break

Tus padres han salido de casa. Es sábado por la tarde y no tienes nada que hacer. cuando no están tus padres es tu oportunidad de usar el equipo de música gordo del salón. Pones el CD de Linkin Park. Subes el volumen y empiezas a gritar. Saltas por toda la casa. Mueves el cuello, arriba y abajo. Sigues gritando. Descargas rabia. Los días se hacen cuesta arriba pero estos momentos, con la música a todo trapo hace que todo se esfume. La soledad, las ganas de llorar, el desamor. Todos tus sueños parecen posibles mientras gritas a las paredes.


I heard your voice through a photograph
I thought it up and brought up the past
Once you know you can never go back
I gotta take it on the other side

Un mini de cerveza en tu mano, en el Oasis, cuando empieza a sonar los Red Hot. Tú y tus amigos os emocionais. La verdad es que cuando salís, en el resto de sitios la música te parece una puta mierda, pero aquí te sientes como en casa. Os sabéis la canción de memoria. Os quedáis sin voz gritándola.
Estás en casa con los cascos puestos. Miras fotos de campamentos. Con algunas te pones triste. Te sientes dentro de la canción, intentando llegar al otro lado.

Es solo a unos kilómetros de casa, pero es tu primer festival. Estás muy emocionado. ¡Vas a ver a Rammstein! Pero más que eso, es la primera vez que sales de casa y duermes fuera a tu bola, sin padres, y sin ser nada de campamentos o convivencias. Te emborrachas. Flipas con todo. Todo es nuevo para ti. Tienes muchas ganas de ver Ill Niño y es la primera vez en tu vida que un concierto te decepciona. En el concierto de Rammstein te dejas el cuello moviendo tu melena arriba y abajo. Y no sólo aquellos grupos que vas a ver te dejan fascinado. Descubres Faithless y el mundo de la música electrónica.


No eres consciente de tu cuerpo hasta que te duele
el amor es igual, tanto se va como se viene

Estás encerrado en casa. Llevas días sin salir. Tienes que hacer un gran esfuerzo para aparentar normalidad y no llorar cuando sales de la habitación para comer con tus padres. Siempre es la misma historia. Estas cansado de que se repita. Te pones los cascos y te abstraes en la música. Ahí está de nuevo, la rabia. Sabes que algún día todo cambiará, que todo irá mejor.


Its just one of those days
Where you don’t want to wake up
Everything is fucked
Everybody sucks
You don’t really know why
But you want to justify
Rippin’ someone’s head off

VIVA se ha convertido en tu canal de referencia. Todos los días lo pones en cuanto tienes un rato a solas, descubriendo nuevos grupos que jamás habías escuchado de no ser por este canal. Aparece un videoclip que te atrapa desde el principio. Te tienes que levantar. Reconoces en el vídeo al cantante de Korn. Empiezas a saltar con la última parte de la canción.
La pones a descargar en el Audiogalaxy. Dentro de tres o cuatro días la podrás escuchar cuando quieras.

Estás nervioso. Es el primer concierto al que vas solo. Todo el mundo a tu alrededor va en grupos pero no te importa. Estás de vacaciones en Asturias con tus padres y no puedes dejar la oportunidad de ver a Slipknot teniéndolos tan cerca. Llegas pronto y acabas en la primera fila. Estás emocionado. El verano está siendo duro porque tu cabeza no te deja en paz pensando en las calabazas que te dieron al principio del verano. No ves salida. Pero esta noche se hace un paréntesis. Entre gritos, pogos, y mover el cuello, por un momento todo se olvida, por un momento, toda la rabia y el dolor se descarga en sus canciones.


Here I lay
Still and breathless
Just like always
Still, I want some more
Mirrors sideways
Who cares what’s behind?
Just like always
Still your passenger

Es viernes por la noche y nadie hace nada. Es tu momento de soledad. Pones el disco de Deftones en el lector de CDs del ordenador. Tu habitación es pequeña pero da como para poder saltar un poco. De vez en cuando miras por la ventana. “Pronto será mejor” piensas. Podrías bajar al parque, pero no sabes si serás bien recibido. Mientras tanto solo puedes mirar. Echas de menos las tardes dando vueltas por ahí. Te conformas con descargar rabia imaginando futuros mejores.
Estás en el Festimad de 2003. Es un tu segundo festival. ¡Vas a ver a Marilyn Manson! ¡Y a Deftones! Y lo que es mejor, vas a conocer a alguien con quien llevas hablando un montón de tiempo por internet. Pasas una noche increíble con ella, sin saber que a lo largo del resto de tu vida la recordarás de vez en cuando pensando en que ojalá pudieras volver a aquel festival, a aquella noche. Se convertirá en una de las personas más importantes de tu vida. Pero todo eso no lo sabes aún.


‘Cause I’m losing my sight
Losing my mind
Wish somebody would tell me I’m fine

Es semana santa. Tus padres se han ido de vacaciones. Esperabas poder hacer algo en casa, una películas, unos kalimotxos… pero no hay nadie en Fuenlabrada. Todo el mundo se ha ido. Te emborrachas solo por primera vez. Sientes una soledad infinita. Lloras.

No hace mucho que tienes la camiseta de Sugarless pero ya empieza a estar desgastada. Has tenido que tomar muchas decisiones y esta canción te ha servido para evadirte, aunque finalmente no te hayas atrevido a tomar las decisiones difíciles. Pero por un fin de semana todo quedará en paréntesis. Durante este fin de semana, tu camiseta te costará el apodo de “Sugarless”. Y te pasarán cosas que ni te imaginas, conocerás gente increible y tu mundo se trastocará un poco. Para bien, aunque no puedas verlo aún.

Estás sentado en la butaca del cine. Los créditos de Matrix pasan delante de tus ojos. Por primera vez una película te habla de tú a tú, de todo lo que sientes, de todo lo que llevas dentro, de todo lo que piensas que está mal en el mundo. Mañana, piensas, tienes que conseguir esa banda sonora.


I tried so hard
And got so far
But in the end
It doesn’t even matter
I had to fall
To lose it all
But in the end
It doesn’t even matter

Te acuestas con el discman y los cascos. En el techo puedes ver las luces que entran de las farolas del parque, naranjas, que se cuelan entre las rendijas de la persiana. No puedes dormir. Revisitas todo lo que te ha pasado durante la semana, que podías haber dicho o hecho para que todo fuese mejor. Pero ya no hay vuelta atrás. Prefieres imaginarte futuros que sabes imposibles, pero que en tu imaginación te dan esperanza.

Hay conciertos gratuitos en Callao, por alguna movida de la FNAC. Hace no mucho no podías pensar en acudir a estas cosas con tan buena compañía, esa música a tus amigos no les gusta demasiado, pero de repente todo ha cambiado. Ahora sales por Madrid, con gente nueva, y lo mejor de todo es que eres féliz. Te agarras a ello como si fuera a terminar mañana, porque todo esto es nuevo para ti.

Hasta ahora los videoclips te molaban o no, pero era solo una manera de descubrir música en la televisión que en otros lados no podrías encontrar. Tienes puesto el Canal 7, el único refugio que te queda desde que no puedes ver VIVA. Ponen mucha música de mierda pero también bastante grupos molones. Y por primera vez un videoclip te deja embobado. Ese videoclip está hablando de ti. No es un grupo haciendo como que toca o una sucesión de imágenes. Ese videoclip te está hablando.

Festimad 2004. Estás inmerso en el mayor pogo de tu vida. Acabas lleno de moratones y muy féliz. Toda la violencia y rabia que llevas dentro de nuevo salen a la luz de una manera sana y controlada.
No sabes lo importante que va a ser este festival en tu vida. Vas a conocer a Standstill. ¡A Standstill! El grupo que años después será el más importante para ti, el único grupo por el que llorarás cuando decidan separarse. Tienes la suerte que te recomiendan ir allí sin conocerles.

El Enterprise está a tomar por culo del resto de garitos de Fuenlabrada, pero mola mucho. Pasas muchas noches allí. Esta noche estás con la gente de la universidad, jugando al billar. Jugáis contra dos chavales que van tan borrachos que no dan una. Os reís porque como siempre pierden, les toca pagar.

Puede ser la primera vez que estás en la Plaza del Dos de Mayo de día. Hay un concierto de Hora Zulu y no podías faltar. Te flipan. Has faltado a la universidad por ir y no te arrepientes. Saltas, cantas, gritas y te metes en todos los pogos. Cuando termina el concierto el cantante os firma el disco.

Llegas a casa. Toda esta música te ha dejado un poco tocado. Fueron tiempos duros pero vistos con perspectiva, piensas que quizá fue la mejor época de tu vida y no supiste aprovecharla. Piensas que, quizá, toda esta nostalgia te venga de pensar que tu vida no ha cambiado mucho. Eres más maduro, tienes infinitas más responsabilidades, pero sigues estando solo sin poder o sin querer atarte a nadie. Sigues teniendo inquietudes adolescentes y sigues escribiendo sobre ello cuando deberías estar durmiendo. Ahora puedes permitirte viajar, ir a todos los conciertos que quieras, poner la música a todo trapo cuando quieras… pero la sensación de vacío sigue siendo casi exactamente la misma. A tu alrededor crees ver que todo el mundo ha evolucionado y te preguntas si quizá tu no lo has hecho, si quizá llevas veinte años estancado en la misma mierda.
Seguramente no, seguramente sea la melancolía la que habla. O no.

Este post va dedicado a Chester Bennington y a Cody MC, que tanto me dieron.

Y si queréis escuchar las listas que han inspirado este post, son estas dos. La de los grupos guiris:

Y la de los españoles (esta da más vergüenzita):

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