Astenia Emocional

Llega la primavera, el polen, el solecito, los pájaros, la piel expuesta, el pulso acelerado, la astenia, los pantalones cortos, los niños en los parques, las parejas paseando de la mano, los días largos, las rupturas, los festivales, los antihistamínicos, los gritos por las ventanas abiertas de las parejas follando en los pisos cercanos, los flujos de pensamiento sin sentido en un papel. Los días cada vez más largos, cada vez más interminables. Es la época de los amoríos, de las flores, de los líos, de buscar las miradas y las sonrisas.

¡Basta! No quiero que vuelva a florecer nada, solo quiero podar las flores que ya existen. Que se sequen. A la mierda los ojos rojos de alergia o de lo otro.
spring
Años de barbecho emocional resultan en no saber manejar el rechazo y el olvido de lo que nunca será. La tierra llena de sal, sin agua, sin sustrato, sin luz solar y sin oxígeno. Y sin embargo la esperanza florece alimentándose de una o dos palabras. Es más cómodo el otro lado, se está más agusto. El lado de los gestos ambiguos, el lado del “ya veremos”, el lado de “mira es que no te convengo”. El lado en el que me instalé seis años. El lado en el que riegas esperanzas vanas a sabiendas que son infundadas. El lado de las miradas misteriosas, el lado del acusado en lugar del juez.

Sentencio que la primavera es una mierda y que vale ya, que esto es un horror. Pare, desista de una vez señor abogado, no quiero más protestas. Igual vuelvo a usar Tinder para poder volver a ser el acusado.

Sin testigos, sin confidentes, sin fiscal. Un golpe de viento inunda la sala de olor a flores. Eso es desacato, golpeo con el martillo. ¡Orden! ¡Orden! Y sin embargo dejo la ventana abierta. Reside un pequeño placer en saber que el aroma sigue ahí y que me quitará el sueño.
Cambia la hora y solo servirá para tener que bajar las persianas una hora antes. Cuando no hay luz, el brillo continuo solo molesta, deslumbra, se rie de ti.

Déjeme que cante, señor abogado, como cuando era un adolescente, “y a la mierda la primavera”. Y se acaba el juicio y absuelvo a la primavera o cualquier forma humana que tome porque, al fin y al cabo, me pueden las flores y la esperanza.

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