BBK Live 2019 (O de agujeros espacio temporales)

Era jueves, estábamos subiendo al monte Kobetamendi de Bilbao después de habernos puesto tibios a pintxos. De todas las cosas bonitas que tiene el festival, una de ellas es el cañeo por Bilbao. Otra es, desde luego, el propio lugar donde se hace el festival. Un monte, todo verde, rodeado de bosque. Acostumbrados a festivales de asfalto, tierra y calor agobiante, es una maravilla.
Bilbao BBK Live
Y mientras subíamos en el bus, algo pasó. Hubo una suerte de agujero negro cercano a la Tierra o algo así, me vais a perdonar pero no estoy muy seguro de como funciona esto en la ciencia. Pero lo cierto es que se rasgó el espacio tiempo, apareció allí la conciencia de mi yo de diecisiete años, justo después de haber ido a mi primer festival, el Festimad de Móstoles. En serio, esto pasó el jueves y mi jovencito yo me ha estado acompañando los tres días de festival y he ido hablando con él. Paso a relatar y transcribir las conversaciones que tuve con ese chico al que apenas reconozco y que, parecer ser, tampoco me reconoce a mi.

–Bueno, bueno, así que dentro de diecisiete años seguimos yendo a festivales jevis ¡qué pasada!
–Esto… a ver como te lo explico. Aunque haya algún grupo metalero, el BBK no es un festival metalero. De hecho si hay alguno en el cartel, no lo conozco…
–Pero qué dices tío, ¿en qué nos hemos convertido? Ostia por eso ya no llevas ni pelo largo, ni collares de pinchos ni cadenas o que. ¡Y una camisa hawaiana! Puf, que bajón. Pero entonces esto de qué es.
–Pues no te puedo especificar, hay de todo, rock, folk, indie, electrónica, reguetón…
–¿Qué? –Le noto muy sorprendido– ¿Reguetón? Pero qué coño.

El autobús llega a Kobetamendi y subimos hasta la entrada. Nos compramos unas latas de cerveza antes de entrar, así al menos se ahorra un poco a los precios de festival.

–Y vamos a ver, ¿una cerveza? ¿dónde está el carro lleno de whisky?
–Eso ya quedó atrás tío, el cuerpo ya no aguanta lo mismo.
–¡Pero qué dices! Anda ya hombre, antes de un festival hay que echarse unos copazos joder.
–Ni antes ni durante, si queremos acordarnos de los conciertos.
–Joder, madre mía.

El joven que fui una vez me ve bailar con Delaporte. Puedo notar sus ojos muy abiertos y como se echa las manos a la cabeza. Hace poco él estaba saltando con Rammstein.

–Esto es muy raro, ¿pero te gusta?
–Pues mira en disco me parece bastante mediocre y no es que los escuche normalmente, pero este concierto es muy divertido.
–¿Vas a un concierto sin que te gusten los discos? ¿Cómo es eso?
–Pues que los festivales hay que aprovechar joder, y siempre se descubren cosas chulas.
–No se yó…
–Ay, alma de cántaro. En un par de años irás a ver un grupo que se llama Standstill sin saber quienes son y… en fin, no te voy a hacer spoilers de tu vida.

Nos dirigimos después de Delaporte, previo paso por repostaje de cerveza, al escenario Basoa. El escenario donde se reúne la crema de la electrónica en el BBK.

–¿Electrónica? Osea rollo Prodigy, Chemical Brothers y tal ¿No?
–Ay… no, mira no. Que eso está muy bien pero… mira, mira.
–Pero eso son DJs y lo que suena… ¿Eso es bakalao?
–Techno, amigo, es Techno. Ahora vamos a bailar un rato.
–¿Estás bailando chunda chunda? ¿Y hay un escenario solo de eso por el día? En el Festimad eso era por la noche y no se me ocurriría pasar por allí ni de cerca.
–Pues tu te lo pierdes.

Aún no hay mucha gente, no son ni las siete de la tarde, pero Basoa se empieza a animar. Aunque el jovencito Santi se sorprenda y se lleve las manos a la cabeza, este escenario va a ser fijo cuando tengamos tiempo que rellenar sin grupos que ver en otros escenarios. Cenamos, pasamos por la barra otro par de veces y vamos después a ver Vetusta Morla.

–Y estos quienes son, dime que por lo menos estos son cañeros. ¿Vetusta Morla es por lo de La Historia Interminable? Tienen que ser jevis, no me jodas.
–No exactamente. Son indies.
–¿Y eso que es?
–Puf, a ver como te lo explico. A ver que recuerde de aquella época… ah, ya, Los Planetas. Los Planetas también serían indies, de ese rollo.
–¿En serio? ¿Ese coñazo de grupo?
–Ouh amigo… dentro de un par de años me lo dices.
–En fin, yo que sé, vamos a ver que hacen estos.

Aunque haya tenido temporadas en los que no quería ni oír hablar de ellos, siempre me acabo reconciliando con Vetusta. En parte porque no hacen más que sacar temazos, en parte porque por mucho éxito que hayan tenido se siguen manteniendo “indies” de verdad.

–¿Estás… estás llorando?
–Lo siento tío, pero ahora no estoy para tí.
–Pero qué es esto, tío…
–En serio, luego seguimos si quieres, pero este momento necesito que me dejes.

Nos sentamos con una cerveza, hay que descansar un poco.

–Pero descansar de qué joder.
–De que nos hemos hecho mayores amigo, que ya no aguanto lo que aguantas tú. A parte, ahora los festivales duran tres días.
–Mejor ¿no? Más fiesta.
–Que va. Echo mucho de menos tus tiempos, donde duraban dos días. Eso lo podría aguantar mejor.
–Oye y eso que suena en ese escenario ¿qué es? Parece que molan.
–Pues a ver que mire… Slaves. Los tenía apuntados como posibilidad, pero es que estoy muy cansado.
–Venga coño, para un puto grupo que me mola a mí…
–Bueno va.

Me dirijo a ver Slaves y no me arrepiento. Siempre está bien escuchar algo tan punki como ellos en un festival de estos. Al final, pienso, igual no es que haya cambiado mi gusto musical, si no que se ha ampliado la ostia. Pero estas cosas me siguen gustando.

–Ves tío, ¡si hasta has montado un pogo!
–Te voy a dar la razón. Me ha molado.

Nos movemos al escenario de enfrente. Ms Nina. Mientras bailo espero la reacción que no tarda en llegar.

–Esto… ¿qué bailas? Mira, me estoy cabreando ya.
–Venga, un poquito de reguetón no viene mal a estas horas, asi no nos dormimos.
–No te reconozco.
–Normal tío, han pasado casi veinte años, lo jodido sería que fuese igual que tú. Pero bueno, venga vamos a ir ya para Thom Yorke.
–¿El cantante de Radiohead? Bueno venga, eso te lo acepto, los descubrí el año pasado y están guay. Pero ¿no toca con Radiohead?
–Pues a ver, sigue con Radiohead, pero viene en “solitario” y lo que hace el solo es… electrónica.
–Ay que concho con el tío Paco.

Yo, como mi yo del pasado, hubiera preferido ver a Radiohead, aunque no me disgusta en solitario, Radiohead es algo que sigue muy presente en mi vida. Espero poder verles alguna vez más.

–¿Preparado para Modeselektor?
–A ver, y esos que hacen… no me lo digas, chunda chunda.
–¡Ya le vas cogiendo el tranquillo a este festival! ¿Eh?
–Y encima te quedas solo ¿pero esto que es?
–Bueno a ver, para bailar no te hace falta nadie. Ya lo entenderás cuando pasen varios conciertos a los que no vas por no tener compañía.
–Eso es muy aburrido.
–No no, lo que es aburrido es quedarse en casa, creeme.

Cuando bajo de Kobetamendi, me abandona. Normal. No llego a coger ningún taxi y me quedo caminando tres cuartos de hora solo con mis pensamientos. Ha sido un día duro. Menos mal que me espera una cama de hotel.

–Espera, espera. ¿No vas a la acampada?
–Ni de coña, ja ja ja.
–Si eso es lo más divertido de todo, joder.
–Lo más divertido de todo es poder dormir.

A lo primero que llegamos el viernes es a Muevelocumbia, uno de los miembros de Mueveloreina pinchando tremendos cumbiones. Ahí está esperándome, mi yo del pasado.

–Pero… pero… pero vamos a ver, qué es esto.
–¡Cumbia y electrónica!
–Madre del amor hermoso. Como puedes bailar esto.
–Porque me hace feliz. Punto.
–Oye… esa chica… esa chica ¿Te está mirando?
–Puede ser, pero una cosa te voy a decir, sigo siendo tan estúpido como tú.
–Qué dices tío, después de veinte años, venga hombre, tienes que ser más valiente. Joder, ve a decirle algo.
–Hay dos cosas que tengo seguras. Una es que sigo sin tener valor para hacer algo así y la segunda es que aunque lo tuviera, que me haya mirado y sonreído no significa que quiera que vaya yo a darle la brasa.
–¡Anda ya! Lo que eres es un puto cobarde.
–Sí sí, puede ser. Pero bueno, hay más razones que no te voy a contar.
–Buah, venga hombre dime, que ostias pasa.
–A ver, si en el Festimad una chica te hubiera mirado, ¿qué hubieras hecho?
–No sé porque claro… ¡ah! Quieres decir que…

El agujero negro nubla la transcripción mientras tenemos una charla demasiado personal para que nadie la escuche. Él se queda pensativo mientras nosotros nos vamos a descansar, sentados en el césped. Igual se ha quedado un poco rayado, tanto que no me da la plasta por estar sentado y no estar por ahí de fiesta.

Llega el plato fuerte del BBK, Rosalía. Como parece ser que a todo el mundo le gusta, no voy a opinar más que a mi me parece un coñazo. No me salgo del concierto porque me da pereza intentar salir entre tanta gente que hay. El joven Santi por fin me da la razón en algo. “Casi que mejor lo de la electrónica, ¿eh?” me dice.

–¡Ostia! ¡Suede! ¡Siguen tocando!
–Sí, sí, que bien, parece que por fin entramos un poco en sintonía.

Y por fin bailamos juntos. Me hace recordar cuando los escuchaba con su edad, en aquel equipo de música rudimentario, solo en la habitación imaginando vidas mejores. Llega el apoteosis con Trash, Beautiful Ones y She’s in Fashion. Canto (y canta) a grito pelado. Y terminamos el concierto con una sonrisa en la cara ambos.

Para The Strokes, estoy demasiado cansado como para disfrutarlo.

–Ey, pero estos también molan, así rockerillos.
–Sí, sí, y me gustan. Y el concierto está molando pero es que estoy muy cansado, he dormido muy poco y ayer me quedé hasta las mil, ¿recuerdas?
–Buah tío, puta edad ¿no? Si yo me puedo quedar todos los días hasta las mil.
–Ay, ojalá poder volver a ser así, pero la vida es la vida.

Es sábado y hay que salir “pronto”. Hoy hay conciertos por Bilbao y quiero ver tres seguidos en tres plazas distintas. He ido tan de tranquis en este festival que ya se me había olvidado lo que es ir corriendo de un escenario a otro.

–¿Esta chica quien es?
–Lorena Álvarez, hace un rollito así como folk de raíces asturianas.
–¡Ala! ¡De Asturias! ¡Eso es guay!
–¿Verdad?

No bailamos, la música no invita mucho a ello, pero lo disfrutamos con una sonrisa hasta que tenemos que salir corriendo al siguiente.

–Estos te van a molar, son así punkis surferos. Se llaman Mujeres.
–Oye pues sí, aunque el sonido se escucha un poco mal o qué.
–Son bastante ruidosos y estos escenarios medio improvisados no les sientan muy bien parece ser. Pero no te preocupes, los bailaras en sala dentro de unos años.

Corremos al último concierto, Cariño. No las conozco mucho pero lo poco que he escuchado parece bastante interesante.

–¡Oye! Que sin decirte nada estás ya bailando.
–¡Es que estas chicas molan! Después de tanta electrónica y tanta polla ya apetecía algo así.

Pues sí, la verdad. Cariño se convierten en un concierto de esos que vas por ir y acabas no queriendo que se acaben. ¡Creo que ya tengo grupo revelación del BBK! Hago una parada estratégica en el baño del hotel y raudos subimos de nuevo a Kobetamendi, a ver a Cala Vento.

–¡Ala! Yo creo que en el Festimad he visto algunos parecidos a estos ¿eh?
–Sí, puede ser. Aunque estos seguro que no porque son muy jóvenes, ja ja ja.

De nuevo bailamos juntos. Saltamos y nos empapamos de sudor en la carpa del demonio. ¿A quién se le ocurre poner una carpa de plástico al sol en un festival? Da lo mismo, lo disfruto igual. Unas cervezas, cena, algún concierto que pasa sin pena ni gloria y nos dirigimos a The Good, The Bad and The Queen.

–¿Y estos quienes son?
–Pues es una banda que ha formado el cantante de Blur pero son un poco…
–¡Anda! ¡A ver si tocan Song 2!
–No, no, igual que Thom Yorke no es Radiohead, Damon Albarn no es Blur.
–Joder, estas cosas son muy raras, ¿por qué no viene con Blur que al menos les conozco?
–Porque ya no tocan juntos.

Nos aburrimos en el concierto y a la mitad decidimos irnos a sentar un rato. ¡Ay los pies! Que rollo no seguir siendo joven, la verdad. Pasa poco rato cuando nos levantamos para ir a uno de los platos fuertes de este BBK, Weezer. Y empiezan fuerte.

–Oye, oye, oye, ¡esta canción la conozco!
–Lo sé, lo sé, que recuerdos… ¡Buddy Holly!
–No sé como se llama, ¡pero es la que viene en el CD del Windows 95!
–Sí, sí. Venga, a bailar.

Tenía miedo de que hicieran un concierto tocando últimos discos y tal pero no, se han marcado un concierto de grandes éxitos más el disco de versiones que han sacado. Que guay. Y ahora nos toca el concierto que más espero, Vince Staples.

–Eh… esto…
–No me lo digas, estoy pensando lo mismo.
–Que a mi me gusta el rap y tal pero…
–Mira, no me hables. Estoy muy decepcionado ahora mismo. Que yo vi a este tío hace tres años en el Primavera y casi me cago encima de lo bueno que fue y esto… en fin.
–Que putada. Bueno, yo al menos le veré en el concierto ese que dices que moló tanto.

No sé si es que Vince iba demasiado fumado o es que se ha puesto nervioso con tanta gente viéndole, pero vaya truñaco de concierto. El que más esperaba y de los que menos me ha gustado de todo el festival, joder.

Vamos al escenario grande. Esta vez nos ponemos por delante. El cansancio empieza a hacer mella y me quedo medio dormido apoyado en la valla. Pero empiezan Hot Chip y me despierto.

–¿Ves? Esto es electrónica de la que mola.
–En realidad toda la electrónica que he visto este festival me ha molado, pero te entiendo, esto es más parecido a la que te gusta a ti.
–Sí tío, molan un huevo. Pero no me has dicho nada.
–Es que es la primera vez que les veo, y no sabía si iban a molar o iba a ser un poco soso.

Bailamos en la madrugada, con la brisa de Bilbao que hace que no sudemos. El tiempo se pasa volando porque lo estamos disfrutando. Y así llega el final. Aún hay un par de grupos de electrónica que me gustaría ver pero mi cansancio le hace un favor a mi antiguo yo y le libra de verlos. Según bajamos en el autobús hacia Bilbao el agujero espacio temporal se va cerrando.

–Ha sido un placer enseñarte lo que serás en veinte años. ¡Adiós!
–La verdad no sé que pensar, pero en fin, supongo que lo veré con el paso de los años, ¡hasta luego!

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