Despedida y cierre

Todo se acaba. Y en este caso, con la década, se acaba este blog que empezó precisamente con la década y que iba a ser musical. No es que vaya a dejar de escribir, e incluso no creo que deje de publicar. Pero el worpress cada vez es más difícil de mantener, el hosting y el dominio cuestan un dinero (y como ya habréis notado, va cada vez más lento y para que fuese decente, tendría que gastarme más) y la media de personas que leen esto está entre tres y cinco personas. Personas a las que por supuesto, estoy agradecido. Por eso escribo esto, y por eso quizá, dentro de un tiempo, abra otro blog en alguna plataforma gratuita y que no tenga que mantener yo. Pero por ahora necesito coger un poco de perspectiva respecto a lo que hago aquí. Y el aquí, es muy amplio.

En principio me hubiese gustado aprovechar esta despedida para hacer un resumen de los últimos diez años, pero me temo que no salgo bien parado. Por unas cosas o por otras, estos diez años han ido cuesta abajo y sin frenos y me gustaría pensar que por fin estoy en el valle, y que de aquí para arriba. Me gustaría, sí. Y por eso creo que es mejor no resumir nada, no recapitular. No al menos, en público. Ya he mostrado suficiente mis vísceras y poco bueno me ha reportado. Y digo poco, porque por supuesto ha reportado cosas buenas, algún reencuentro y sentir que no he estado tan solo como creía alguna vez, al menos en este mundo “virtual”. Pero quizá es mejor por ahora pararlo un poco.

Por supuesto que no todo va a peor. Hace poco me encontré por casualidad textos que escribía hace más de quince años, cartas que escribí y no mandé (y algunas que sí), reflexiones y algunos diarios. Y bueno, tengo que reconocer que se me hace difícil pensar como alguien me pudo aguantar en esa época. Ahora me veo, leyéndome, como un gilipollas. Es cierto que siempre he sido más dado a escribir lo malo y no lo bueno, pero aún así… mi yo de veinte años ahora me da un poco asquete. Menos mal que entonces no teníamos twitter, porque si lo hubiera tenido seguramente nunca podría llegar a concejal. Creo que en muchos aspectos soy mejor persona, aspectos que no voy a enumerar. Y también me hace pensar en que seguramente ahora mismo sea inaguantable por otros motivos de los que me daré cuenta dentro de otros diez o veinte años, si es que no nos hemos ahogado todos para entonces.

Y así se acaba esto. En marzo, cuando tocaría renovar el hosting y el dominio, todo esto desaparecerá de la red. Y eso está bien. Vendrán cosas nuevas. Intentaré, si estoy animado en algún momento, hacer en twitter una recopilación de post que por una u otra razón han sido especiales. Así aprovechamos los tres meses que le quedan de vida al blog.

Gracias a los que os seguís pasando por aquí. Muchas gracias. Os dejo con una de las canciones que más he escuchado este año y que, porqué no, lo resume de alguna manera, supongo.


No arrastro nada esta vez
Traigo el carrete velado
Es pronto para la amnesia
Y tarde para irnos intactos
¿Qué hay que hacer?
¿Qué hay que hacer?
Ahora que todo está hablado
Lo intenté
Lo intenté
Hoy tu recuerdo es un pájaro
Que bate sus alas detrás de mí
Y guarda en su pico tus labios

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