Oct 25

Toronto IV: Fall at Niagara Falls (Bad joke, I know)

El sábado amanecía un día lluvioso en Toronto… después de un rápido paso por el ya habitual Tim Hortons (Para aquellos que no hayais estado en Canadá, como el Starbucks pero en barato, y su estrella es el Canadian Maple Donut, dulce manjar de dioses regalado a los canadienses en forma de donut de sirope de arce) íbamos hacia la escuela, que son los que organizaban el viaje a las cataratas.

Tráfico, atascos, autobus escolar amarillo típico de las pelis extremadamente incómodo pata viajes largos, y tras dos horas nos acercábamos al pueblo de Niágara… pero antes, los majos de la escuela nos pararon en un Outlet Store de marcas pijas. Ya sabeis lo que me gusta comprar a mi… dos horas horribles. Aunque los brasileños no les debió parecer porque se fueron cargados de bolas… en fin, cosas de no poder ir por tu cuenta.

Después de la espera, por fin llegamos, ahí estaba, Niagara Falls.

Esas manchas son gaviotas

Dado que el tiempo estaba raruno, y antes de que nos empezase a llover, corrimos al barco “The Maid Of The Myst” para un trip bajo las cataratas. Tuvimos suerte pues era el último día del año que salía el barco. Después de ponernos eso ridículos chubasqueros, bajamos dispuestos a recibir un húmedo viaje.

No os riais

Después de esta foto tuve que guardar la cámara, aunque sé que estais ávidos de informe gráfico de lo que cae de agua, hubiese sido una temeridad… y la cámara no es barata! 😛

Spanish Toreros, Precaución si te pisas el capote te puedes caer

Después del barco, a andar por el borde para poder apreciar (Y fotografiar) desde todos los ángulos. Con la cantidad de gente que había allí, no quiero ni imaginar como se puede poner aquello en pleno verano… eso sí, verlas en un día soleado tiene que ser muchísimo más impresionante…

Que sus mojais!!!

Seagulls, seagulls everywhere...

Después, otro aburrido viaje de vuelta a Toronto… y una noche despidiendo a gente de la residencia que ya se iban, hasta las 5 de la mañana de risas, cartas, frikadas, música y EL SEÑOR DE LOS LERUS!!! Una pena no haber coincidido más que una semana con alguna persona… pero así son este tipo de viajes!

Oct 22

Toronto III: Back To School, #occupytoronto, downtown y otras chicas del montón

El lunes nos dirigíamos a la Hansa Lenguage School para realizar el test de evaluación de nivel. Minutos después tuve que caminar al edificio de “Advanced Class” con mi nivel 7/8. Que decir, ¡los profesores son un frikazos! pero muy serios. Una espídica desquiciada de la vida que parece que en cualquier momento le va a dar un infarto, y cuando ve mis camisetas se parte el culo.

Pero el mejor es Peter, un Canadiense de madre estadounidense, que se ha pasado media vida viajando por el mundo, y que nos habla de historia de Canadá, comentamos los periódicos, noticias, lo que hemos echo el día antes, la cultura de los distintos países de los que estamos en la clase (Que no somos pocos: España, Korea, Japón, Camboya, Brasil, República Checa y Hungría). De los alumnos el más gracioso es el Japo, típico que cualquier cosa se sorprende y grita, lo último que le ha emocionado es con que yo pueda conseguir trabajo en España teniendo barba.

Accidentadas compras carísimas pasadas por mucha, mucha agua. Y es que el tiempo de Toronto empieza a ser lluvioso, y comprar comida algo prohibitivo para un español medio. Ejemplo: 4$ 2 litros de leche, 15$ dos filetes de pollo… y no sigo que no quiero convertir esto en una película de terror. Así que me parece que van a caer perritos de 2$ a rachar. Ya he llamado a la aerolínea, que vayan habilitando un asiento especial para mi CULACO.

Eso sí, está cojonudo

Un par de visitas al impresionante downtown, que vale, no es Times Square, pero mola mucho, luces, colores, multiculturalidad, locos, borrachos (pocos) y mucha, mucha gente.

Veo lucecicas así

Ya que no pude pasarme por el #15O en Madrid ya que estaba arrivando a Toronto y tratando de ubicarme, nos fuimos una tarde a #occupytoronto. La verdad es que fue un poco decepcionante. No es que lo que los que controlen sean flutedog, que lo son, es que no hay otra cosa, no hay “variedad” de gente como vimos en Madrid, y lleva un rollo místico religioso, “bañandose” en humo de incienso antes de hablar, olor a porro… pero bueno, aunque no me guste mucho la manera que tienen aquí, les acompañé en una marcha por el centro y me quede a la asamblea. Eso sí, la policía, igualito que en España. En bici, cortando las calles por donde la marcha decidía pasar, sin poner problema y solo pidiendo a los que nos cruzábamos de carril accidentalmente que volviésemos con todos. Increíble, de verdad.

Flutedogs

El resto de semana, entre comprar, ubicarse, etc, ha sido una pequeña probadita de varias cosas, Chinatown, University, Kenshinton… pero no cuento nada aún, contaré cuando volvamos tranquilamente a visitar cada sitio en condiciones, espero que no so moleste, si es que alguno llegáis a leer hasta aquí! 😛

Y este fin de semana… Niagara Falls, y partido de hockey de los Marleys. Parece que tendremos suerte y nos dejará de llover para ver las cataratas. Dejará de llover para meternos debajo a mojarnos jajaja.

Oct 17

Toronto II: Squirrels, squirrels everywhere

Siete de la mañana. Ojos como platos. ¡Normal! Llevaba durmiendo dos o tres horas más de lo que acostumbro a dormir. Duchita y al lio. La visita escogida para hoy (Aún en soledad) ha sido las Islas de Toronto, a las que se llega en Ferry. Antes de esto, tenía por delante la imagen que voy a ver casi todos los días en los próximos dos meses.

Metro

Una vez en el Ferry, al que te invitan a subir unos simpáticos marineros desdentados, el viaje te regala (A parte del estridente sonido de los motores y el olor a humo y gasolina) una gran vista del Skyline de Toronto al que nadie desaprovecha a echarle fotos.

Skyline

Una vez en la Isla de Ward, tienes un largo paseo para recorrer las tres islas, y las pequeñas subislas de alrededor (Subislas, sí, es mi blog y me invento lo que quiero) acompañado de patos, ardillas (Unas negras y otras grises, como las negras eran más rápidas que el demonio y las grises bastante más lentas, he deducido que el humano no es el único ser al que le salen canas… NO ESTAMOS SOLOS).

Camino

¡Oh! ¡Que bonito!

Ardilla

I'm watching you

De este paseo no puedo tener anécdotas, ya que prácticamente estaba solo en la isla, excepto alguna vieja paseando al perro ¿¿?? y sin dudarlo me quedo con Snake Island, una isla en la que bajo permiso, se puede acampar, y que da un mal rollo bastante grande. No me imagino la de historias estilo Bruja de Blair que habrán pasado en esa isla con ebrios jóvenes canadienses. Como muestra un par de fotos:

Snake Island

Ruedas con algas ¡Uhhh!

Tronco

Mal rollo o mal gusto, no sé decantarme

Eso sí, la siguiente visita no sé si hacerla a las cataratas del Niagara, o al polo norte!

cartel

Me queda aquí al lado

Y después de andar unos 20 km. orgullosisimo de mi mismo y de mis pies destrozados, me encuentro una maratón en las calles de Toronto demostrandonme que andar 20 km no es nada. ¡Cabrones!

Y poco más… de vuelta a la residencia he conseguido, por una vez, vencer mi timidez. Así que mañana, al menos, a la escuela de inglés, ¡Voy acompañado!

Seguiremos informando, y si quereis ver todas las fotos: Album Completo

Oct 16

Toronto I: Schiphol Odyssey

A unas tempranas tres de la mañana, salía de mi casa con rumbo al aeropuerto. Ilusión, nervios, ganas, miedo… todo se mezclaba a medida que la terminal 2 de Barajas aparecía. Y el día no empezaba del todo bien. Que si en esta maleta te sobran kilos, pero en esta te faltan, apartate ahí y haz lo que puedas, no ahí no, blablabla. Lo que me faltaba para los nervios. Al final haciendo un poco de trampa conseguí que pasarán las maletas sin problema después de un mal rato.

Por primera vez en mi historia de los controles de los aeropuertos, no me trataron como un delincuente. Pero canté victoria demasiado rápido… pero no me voy a adelantar a los acontecimientos. Una vez en el avión, empezó lo que puedo denominar el atiborramiento de KML. Si en un vuelo de dos horas te meten un desayuno, con zumo, café, bollería y sandwich, os podeis imaginar lo que ha sido el vuelo desde Amsterdam a Toronto.

Puntualmente llegaba el avión al aeropuerto holandés de Schiphol, con lo que iluso de mi, pensé que el transfer de un avión a otro sería pan comido, tenía 50 minutos. Se redujeron a 30, ya que el piloto nos hizo una ruta turística por todas las pistas del aeropuerto. Ya nervioso, miré a que puerta debía de dirigirme para coger el vuelo al destino final, Toronto. Bien, el primer avión nos deja en la terminal que está más a la izquierda y el de Toronto sale de, exactamente, el terminal que está justo en la otra punto. Alé, a correr. Las pantallas indicaban “Boarding”, los carteles, 20 minutos andando hasta la terminal, y a mi me quedaban 25 para que supuestamente saliese el avión.

Y como no, control de aduanas. Prácticamente, el amable policia, me ha insinuado que la razón de ir a Toronto era imigrar ilegalmente, y me ha echo sacar toda la documentación sobre el curso de inglés y el billete de vuelta. Ole sus cojones toreros. Por si fuera poco, el pasaporte, con lupa. Y no, no es una expresión, lo ha examinado con lupa. Y el vuelo que iba a salir. Y yo intentandole explicar al señor policia que no sabía explicarme bien y precisamente por eso vengo a estudiar inglés.

Una vez pasado el control, a correr. Pero oye, es una experiencia eso de correr en el aeropuerto mientras dicen tu nombre por megafonía, ¡te sientes como en una película! Una vez en el avión lo único reseñable es que me ha tocado un tio al lado que se ha tirado las ocho horas sorbiendose los mocos, que nos han seguido cebando, y que ¡Oh, viva mi suerte! se me ha destintado un pilot en la mano y después de quince o dicesiseis lavados aún tengo tres dedos completamente azules. ¡Maravilloso!

Después de esperar la maleta durante una hora, he llegado a la residencia como un señor señor. En limusina. Pero no os penseis una de estas largas con minibar y tal y tal, saliendo del aeropuerto me ha asaltado un hindú con turbante, que si buscaba Taxi. Pues sí amigo, sí. Y me ha llevado al suyo. Un mercedes deFeel like a Sir superlujo que en el costado ponía “Limo” (De lomousine, para los de la ESO). Al ver semejante aparato, me he parado en seco. “How much?” porque ya me veía que de montarme ahí se me acababa la pasta de los dos meses. Sorprendentemente el precio que ha dicho es el que ya me habían dicho que costaba un taxi del aeropuerto a la residencia, así que, a viajar como un señor se ha dicho.

En la residencia, he dado más vueltas que un tonto hasta que he conseguido la llave, la tarjeta de la lavandería, internet y demás. Todo ello aderezado con miradas raras cuando la gente me veía la mano azul. Y es que es algo que debe de impresionar…

Lo siguiente ha sido reconocimiento de aledaños de al residencia. Ha sido rápido. Hay Ikea, McDonalds, y otros tantos sitios de comida basura, iglesias de chinos, consultas de médicos chinos, y nada más. Nada. Igual un domingo me meto en una misa cristiana bautista de chinos. Curioso debe de ser desde luego…

Y me faltaba por supuesto la primera toma de contacto con el centro (Después de pelearme con el Metro y sus tickets, token y passes, que es y para que sirve cada uno), una merienda cena en el TIm Hortons (Una especie de Starbucks, pero en barato, gracias por la recomendación :D), y una búsqueda fallida de la manifestación del #15O, o he llegado tarde, o no la he sabido encontrar…

No he podido resistirme a entrar en el Apple Store, y bueno, imposible ver nada porque estaba lleno de niñatillos mirando su facebook y su hotmail (Con lo que he visto me da para un post en La Trinchera De Sistemas), pero me ha parecido impresionante ver la entrada de la Apple Store, LLENA completamente de post-its de colores con palabras para y por Steve Jobs… sin palabras.

Toronto Apple StoreMención especial para el Metro. En cuanto he entrado, me esperaba a Cody metiendo palos a El Gado, J, Jake, Sid… los que hayáis jugado al Final Fight os imaginais lo que digo, ¡los vagones del metro de Toronto están sacados del Final Fight!

Me ha faltado tomarme una cervecita, y me he quedado con las ganas, pero juntamos el pasar de los 30º de Madrid a los 5º de aquí, que llevo prácticamente 48 horas en las que he dormido 4 o 5 intervalos de 10 minutos, y que el único sitio que he encontrado tenía la barra llena de viejos borrachos (Y el primer día me parece pronto para tener anécdotas ya con viejos borrachos), ha echo que me volviese a la resi, a contaros todo esto, y a dormir de una vez por todas, que ya me da hasta vueltas la cabeza.

Oct 01

Holywater @ Sala Caracol 30 Septiembre 2011

Con un ligero retraso, sobre las diez y media de la noche comenzaban a tocar los vigueses Holywater, de los que ya hablé en el post sobre el Sonorama, en la pequeña sala Caracol, con una entrada moderada, para presentarnos su último disco “The path to follow”. Aún recuerdo como descubrí hace ya casi diez años a estos grandes, gracias a una persona que después de recomendarmelos no volví a ver jamás. Creo que desde entonces, “Uknown Skin”, de su primer disco “Handle with care”, ha estado siempre en mis mp3, listas de reproducción y cds recopilatorios…

Pero dejemos las historias de cebolleta para otro momento y vamos a comentar de lo que va esto, del concierto. Por tercera vez, estos gallegos me dejan con la boca abierta, con temas de sus cuatro discos, perfectamente ejecutados. Si acaso en algunos momentos el sonido de la sala no le hizo justicia a la potente voz de Ricardo, que sonaba un tanto distorsionada y poco clara. Por lo demás, es de esos conciertos que se te mete en las tripas, te hace moverte, te eriza los pelillos e incluso en algún momento te hace sentir cosas que quizá no quisieras, pero eso es la música, sentimiento.

Poco más puedo decir de lo que ya dije en el Sonorama, la palabra que me viene a la cabeza siempre con este grupo es “Infravalorados”. Y mucho. Viendo el panorama nacional del rock-indie como está, un grupo como Holywater debería de estar llenando salas como la Joy Slava o La Riviera… pero quizá en este mundillo hace falta algo más que calidad para que la gran masa de “modernos” festivaleros gafapasta se fijen en un grupo…

Sep 22

La playa del Sablón

Agosto de 1998. Mi primera vez en Asturias. Recuerdos de una adolescencia que empezaba difusa entre grupos de pop comercial y las primeras notas de rock patrio y extranjero. Por aquel entonces, no me gustaba el mar, no me gustaba la playa. Y allí, bajo la atenta mirada del Paseo de San Pedro, me reconcilie con un Mar Cantábrico que me llamaba por mi nombre y me invitaba a sumergirme en sus gélidas aguas. La brisa y el olor a salitre de aquella playa me descubría un mundo nuevo. Saltos de roca en roca, y aquella tarde mirando la puesta de sol mientras diluviaba.

Agosto de 2000. Aquel horrible verano. No dormía, me debatía entre rachas sin hambre y rachas engullendo hasta el hartazgo. Aquel diario contando los días uno a uno, que nunca me he atrevido a volver a abrir. Aquel viejo walkman con cintas de Celtas Cortos y Bon Jovi. Y por una semana, esa playa me hizo vivir en una nube. Sonrisas que echaba de menos. Un espíritu adolescente cuya base era el “La vida es una puta mierda” pudo cambiar a “Todo merece la pena” con el sol abrasando el salitre sobre la piel.

Noviembre de 2008. Perdido, sin rumbo. Un viaje solitario me llevaba a reencontrarme con el único lugar que ha conseguido darme una paz que no he podido conseguir de otra manera. Como siempre, funcionó. No me encontré a mi mismo, no me marcó un rumbo a seguir, pero me hizo comprender que no siempre es necesario. Hacer filigranas con los pies en la arena mojada, respirar aire puro, mirar el horizonte, ¿No es suficiente motivo?

Septiembre de 2011. Cambios para bien y para mal. Paseos, recuerdos… arena, agua, sal… de nuevo, la mente en blanco. Y negro, un poco. Tranquilidad. Respira, respira hondo, siente ese aire fresco entrar en los pulmones, llenarlos, que rebosen. Vive… ¡Vive!

Sep 07

Ella

Este es el relato con el que gane el concurso de Microrrelatos del Sonorama 2011, publicado en el libro conmemorativo. Para los que lo queríais leer…

“Cada vez que oigo hablar de algo que podríamos denominar triste…” cantaba Enric, al comienzo del concierto de Standstill del inolvidable Sonorama 2008. Mi mirada se dirigió hacía la izquierda, como obligado a mirar. Un par de filas por delante, estaba Ella. Morena, pelo rizado, bajita. Jersey de rallas horizontales, rojas y negras. Vaqueros anchos que dejaban intuir las formas de las piernas. Se dio la vuelta y me miró. Era guapísima. Preciosos ojos verdes que se clavaron en los míos. Mejillas sonrosadas. Una blanca y deslumbrante sonrisa. Durante dos segundos me robó el alma, el corazón y todo mi deseo. Terminó el concierto y desapareció sin la oportunidad de cruzar nuestras miradas una vez más.

“Onde too tien sentíu, Onde soi quien quiero ser” sonaba en la voz de Xel Pereda. Dirigí mi vista igual que antes, hacía la izquierda, un poquito hacía delante. Ella. Me volvió a mirar durante dos segundos. Volvió a desaparecer. Lo mismo en todos los conciertos del fin de semana, Nada Surf, Vetusta Morla, Iván Ferreiro, El Columpio Asesino… aparecía, delante, a la izquierda. Y desaparecía. Jesús Ordovás pinchaba. Seguí el ritual. Girar la cabeza hacía la izquierda, un poco hacia delante. Ella. Beatriz me dijo que se llamaba. Bailamos, hablamos, reímos… y nos besamos. Estaba a punto de amanecer y dejamos el festival para buscar un rincón tranquilo en Aranda donde ver el sol despertar. Nos volvimos a besar. Susurró que una vez que había salido el sol, todo terminaba. Miré al cielo. Dije que no, que eso no podía terminar nunca. Cuando baje la mirada, Ella había desaparecido. Ahora, siempre miro a la izquierda, un poquito hacia delante. ¿Ella?

Sep 02

Refree – Matilda

Hay discos que aunque habías escuchado antes en algún momento, en su momento pasaron desapercibidos. Y un día se te ocurre ponertelo y te dices a ti mismo “¿Pero por que coj… no me apasionó esto en su momento?

Esto es lo que me ha pasado con el último disco de Refree, Matilda. Conocí a estos catalanes cuando telonearon a Nacho Vegas en el circo Price, y me parecieron bastante curiosos, sobretodo por sus letras (las que son en castellano, por desgracia las que son en catalán no entiendo ni papa), pero a parte de escuchar un par de temas en su myspace, no les dí mayor importancia. Pero hace unos días se me ocurrió ponermelos, recordando una canción incluida en el album, “Torpe”.

Y ahora estoy enganchado. Es un disco redonde, sin un sólo tema malo, que se mueve por distintos sonidos, y construido con una armonía que pocas veces se puede encontrar. Y esto es algo importante, cada día más, los discos son colecciones de canciones ordenadas con mayor o menor acierto, pero con poco cuidado. “Matilda” es lo contrario, parece que las canciones han sido elegidas exactamente en el lugar donde debían ir, desde la primera hasta la última, lo que hace dificil no escuchar el disco entero.

Empieza con “En pie”, una intro de 58 segundos, contrabajo, piano, y como nos dice “el ritual es esencial”, en una metafora sobre rituales religiosos. A mi parecer, esa frase nos desentraña precisamente lo que decía antes. Los que amamos la música solemos tener un ritual para escuchar (Y digo escuchar, no ponernos) música. Un desquiciado piano y violín, que se repetiran en los estribillos con transporta a “Ciempiés”, una melancólica historia de amor en Broklyn con una mujer con cien piés.

Un bangio nos lleva hasta “Un buen tio”, la historia de ese amigo que todos hemos tenido alguna vez, pero que al final siempre se le tiene cariño. Una transición en tono jocoso para pasar a temas más serios. Nos encontramos con el primer tema en catalán, “Els veïns nudistes”, los vecinos nudistas. La mayoría de la canción sólo con un suave violin para irse completando después con unos acordes de guitarra, con un bajo y otros instrumentos ya casi al final. Una canción de esas que sin entender, te ponen los pelos de punta. “Al senyor Beltran” es el siguiente tema que se nos presenta en el disco, en la que podemos intuir algunos ritmos látinos, muy levenmente eso sí.

La sexta en ordén tenemos la canción que me llamó a este disco. “Torpe”, otra letra jocosa para reirse de uno mismo que deja un sabor amargo al final. Nos encontramos con “Marcians”, que se me torna un intermedio antes de la trilogía de canciones del gran final.

Y con “A cau d’orella” empieza un final tan intenso que te dan ganas de volver a escucharlo. Empieza suave, con risas de bebe, y la batería nos despierta, mientras el tema, poco a poco, nos va sacando una sonrisa, terminando con unas campanadas de media noche que dan paso a “Eso está muy bien”. Un tema tan melacólico como intenso, amor, sexo y recuerdos. Y con esa sensación melancólica nos planta en la cara el tema perfecto para terminar el disco “Mil i un possibles finals”. Este tema consigue algo que muy, muy pocos temas consiguen, y es a parte de llevarte de un momento a otro de la alegría a la tristeza, del pesimismo al optimismo… es dejarte con esa sensación de vacio, de final de capítulo de serie, de final de película de la que aún no hay continuación. Te deja con ganas de más.

Lo podeis escuchar en Spotify

Ago 26

JCVD (Jean Claude Van Damme)

Jamás pensé que podía alabar la calidad de una cinta protagonizada por Van Damme, más aún en una en la que se intrepreta a si mismo… pero lo hago.Grata sorpresa me ha dado esta película que salvo ciertos toques de humor, es un drama en el cual el actor se vé involucrado en un atraco con reenes en una sucursal de Correos en Bélgica. No es una película de acción (Salvo ciertos momentos en los que a modo de parodia propia, pega unas cuantas patadas), si no un drama personal sobre la fama, el dinero, y las estrellas que se van apagando.

Casi al final de la película, hay una escena, un plano continuo en la que Van Damme mira a camara, y se confiesa como persona. Lo que trabajó para llegar a donde está, lo injusto que le parece todo, sus problemas con las drogas… son unos cinco minutos en los que se te erizan los pelillos y te dan ganas de levantarte y aplaudir.

No es ninguna obra maestra, pero es muy buena.

Por cierto, la ví en filmin, os dejo el enlace por si os animais: http://www.filmin.es/pelicula/jcvd/vose

Ago 25

Waking Life

Hace poco me recomendaron esta película, de Richard Linklater  del cual había visto ya A Scanner Darkly, basada en un relato de Philip K. Dick, protagonizada por Keanu Reeves, la cual me gustó mucho. A parte, ambas películas comparten técnica de rotoscopia, juntar imagenes reales rodadas con animaciones superpuspuestas.

Con estos precedentes me anime a verla, y no puedo decir que me haya arrepentido. Es una película tremendamente densa, pero me ha gustado mucho.

La película trata sobre un joven anónimo (Que no llegamos a conocer ni su nombre) y un sueño lúcido suyo en el que escucha uno a uno, a una multitud de curiosos personajes que le hablarán sobre filósofía, autoconocimiento, existencialismo, sueños, la muerte… todo ello en escenas completamente independientes unas de otras y perfectamente adaptadas cada una de ellas con la técnica de rotoscopia a su propio tema, todo ello acompañado de una perfecta banda sonora.

Al principio estamos bastante perdidos en los sueños del joven, sin entender muy bien que está pasando, pero poco a poco se nos va explicando y nos vamos identificando con el personaje hasta llegar al punto final donde se nos ha ido guiando para que sepamos exactamente que es lo que pasa (Siento ser tan críptico pero no quiero contar mucho más a los que no la habeis visto).

En resumen, una película recomendable, pero no para pasar el rato, para comer palomitas, o para ver a última hora de la noche. Hay que tener todos los sentidos dirigidos a la película y estar dispuestos a pasar un rato muy denso.


 

Waking Life en IMDB